Skip to content

Las ventajas de compartir el conocimiento

Publicado por Sergio Hernando el 7 julio 2004

A la hora de querer gestionar nuestro conocimiento, o si nos ponemos más anglófonos, nuestro know how, encontramos personas en una distribución semafórica donde hay 3 grupos principales de modos de proceder

  • Luz verde. Persona que comparte libremente su conocimiento.
  • Luz ámbar. Persona que comparte parcialmente su conocimiento (y por tanto oculta intencionadamente la parte restante).
  • Luz roja. Persona que no comparte nunca su conocimiento.

¿Y que pieso yo al respecto?

Yo soy de los que alabo a los que están bajo luz verde, puedo llegar a comprender a los que están bajo luz ámbar pero desapruebo totalmente a los que están en luz roja.

Este mensaje es una crítica al acto compulsivo de retener información no propietaria (es decir, no generada por uno mismo, ya que si alguien genera conocimiento está en su santo derecho divulgarlo o no, o bien aquella que ha supuesto que hayamos satisfecho una contraprestación, pagando por ejemplo) bajo la creencia fútil y absurda de que reteniendo mi conocimiento para mí, los demás no podrán verlo y ser tan magníficos como yo.

Cuando se tiene conocimiento de algo por lo cual no hemos pagado ni contraprestado en modo alguno en su adquisición, de lo que no somos responsables porque son otros los que han generado ese conocimiento y compulsivamente retenemos esa información, no hacemos nada productivo.

Hay diversas disciplinas organizacionales, como por ejemplo la de Gestión del Conocimiento en la cual no voy a entrar ahora mismo por su densidad, pero me remitiré a las acertadas palabras del Doctor Fabián Iliusha Ramírez Mejía, un experto en desarrollo corporativo de herramientas colaborativas y de gestión y compartición del conocimiento en entornos bancarios (colaborador de entre otros, BBVA, IBM Mexico, BancoMEX), que a modo resumido dice que en conclusión, las organizaciones de sistemas deben de lograr implementar un cambio cultural desde los niveles operativos hasta los niveles directivos. Una adecuada dirección y un trabajo arduo de parte de los grupos de Factor Humano o Recursos Humanos, para lograr “convencer” de las bondades de compartir el conocimiento en todos los niveles de la organización, serían las recomendaciones que su servidor daría en términos generales para poder empezar con una Gestión del Conocimiento.

En una organización, y en la vida misma, tendemos a asociarnos a todos los niveles posibles con personas afines y teóricamente, salvo matices personales indiscutibles, tendemos a ir a un fin común, de un modo u otro. Los individualismos absurdos como el comentado, no aportan nada y estoy seguro que salvo rara excepción, no reportan beneficio alguno a quien aplica la teoría de "a mi saco todo lo tuyo, pero lo mío sólo es mío", síntoma manifiesto del que retiene conocimiento por el mero hecho de creer que así se protege. Éstas conductas no aportan superioridad, categoría o distinción alguna a quien las aplica, sólo denotan un intento fallido de actitud carismática, y un afán de superioridad y dominio orientado a la obtención de una posición privilegiada que no se ha obtenido por conductas productivas y positivas, por mera falla personal.

Decía Alberto Auné, periodista, que el conocimiento es el único bien que más crece cuanto más se comparte. Eso mismo creo yo.

Una lectura interesante:

LA TEORÍA DE LOS RECURSOS Y CAPACIDADES DE LA EMPRESA. UNA REVISIÓN. José Andrés López Yepes. Ramón Sabater Sánchez.Departamento de Organización de Empresas. Universidad de Murcia.

Saludos

Be Sociable, Share!

Categoría/s → Freestyle

5 comentarios
  1. 29 marzo 2008
    Àlvaro P permalink

    tienes razòn, yo soy estudiante, y aunque no puedo decir como es una empresa, x mi experiencia se q e smejor compartir tu info y conocimiento q guadartelo a ti mismo, al menos lo veo como la fàbula d elos cangrejitos. Si uno comparte lo q sabe tù y los demàs salen adelante juntos, trabajando en equipo.

  2. 24 mayo 2008

    Estoy totalmente de acuerdo cuando dices que tenemos que compartir la información que vamos adquiriendo, ya que de esta manera podemos ver si realmente lo aprendido es cierto o no. Yo por ejemplo soy una de esas personas que a comenzado hace muy poco, ya que hasta ahora aunque utilizaba Internet para todo nunca me había propuesto la idea de compartir mi conocimiento. Respecto a la clasificación que haces mediante los colores, me parece que en mi caso estoy mas cerca del ámbar que del verde, aunque este no sea mi objetivo, estoy intentando llegar al verde, pero muchas veces se me hace difícil, y no por falta de interés o por falta de ganas, mas que eso, en mi caso es por falta de experiencia, pero mi objetivo es llegar a “meta”. De modo que todos deberíamos de preguntarnos ¿En que categoría estamos?, ¿Cuál es nuestro objetivo?, ¿Estamos dispuesto a compartir? Y para los mas tímidos, decir que nadie os corregirá con mala intención, sino que intentara aportaros nuevos puntos de vista para poder aprender mas y mejor.

  3. 13 octubre 2012

    Totalmente de acuerdo con la idea de compartir el conocimiento, así ayudamos a otros y también aprendemos de otros.
    A propósito, me gustó tu “distribución semafórica” :)

Trackbacks & Pingbacks

  1. Una parábola para empezar « Software Libre para Pastores
  2. Las ventajas de compartir el conocimiento (reloaded) » Sergio Hernando

Escribir un comentario

Note: XHTML permitido. Tu email nunca será publicado.

Suscribirse a los comentarios via RSS