Del spam basura al spam impacto. Un ejemplo real sobre venta online ilegal de réplicas

Hola,

En muchas ocasiones hemos ilustrado el paso del spam basura al spam impacto, con la idea de hacerlo equivalente a uno de los sistemas de marketing más conocidos por todos: el tránsito del mail basura al mail impacto.

Me gusta utilizar esta equivalencia porque ilustra perfectamente que el spam está siendo tratado en la actualidad con el mismo esmero que cualquier compañía utiliza la mercadotecnia, y con los mismos propósitos: maximizar las ventas, y por ende, el beneficio. En este tipo de secuencias, conviene recordar que el spam basura actúa como filtro (se envía para depurar listas de spam, observando principalmente qué buzones no admiten la entrega) mientras que el spam impacto está orientado a provocar precisamente eso, el impacto en el consumidor, una vez los envíos han sido filtrados a listas sin apenas índice de rebote de correo. El spam impacto suele estar más elaborado que el basura, y suele contener elementos visuales para potenciar el impacto.

Fijaos en la siguiente secuencia de correos spam, donde se puede apreciar perfectamente la secuencia de la que os hablo, con el añadido de lo que he denominado un spam intermedio, a medio camino entre el basura y el impacto, y cuya función es dual (filtrado adicional, y primeras conversiones):

Spam basura

spam basura

Spam intermedio

spam intermedio

Spam impacto

spam impacto

Tal y como se aprecia, la evolución de la calidad del spam es clara. El objetivo, recordad, es ir filtrando buzones para finalmente provocar ataques segmentados en la clientela potencial mediante correo basura de alta calidad. Los tres casos corresponden a una misma página Web.

La venta de réplicas de artículos de lujo

En este ejemplo real, cuya cadena de acontecimientos data de ayer con tres envíos espaciados en aproximadamente 3 horas, conduce a un sitio Web en el que se venden réplicas de artículos de lujo, especialmente relojería, si bien también hay complementos femeninos como bolsos.

Tras la cadena de spam, el consumidor interesado aterriza en una tienda online completa, dotada de un amplio catálogo de artículos de lujo y una infraestructura completa de pago (carrito de la compra)

replicas

replicas

Dentro de la tienda, lo que todos nos esperábamos:

carrito replica

Con el más que esperado formulario para introducir los datos del medio de pago elegido:

datos tarjeta

Con los adecuados controles para que sólo se introduzcan números de tarjeta válidos:

controles tarjeta

Una vez introducidos los datos, sin pasar por pasarela alguna, ni infraestructura HTTPS alguna, obtenemos el siguiente mensaje:

fin operacion

Llegados a este punto, los datos de tu medio de pago obran en poder de personas desconocidas, que a buen seguro jamás te remitirán por correo tu flamante réplica.

¿Son reales estas tiendas?

En este tipo de comercios online, tenemos nuevamente la dualidad que ya vimos para la venta ilegal de software

* Tiendas reales, donde se suministran los artículos al comprador, y cuya misión es blanquear capitales procedentes de otras actividades (las menos habituales)

* Tiendas ficticias, cuya finalidad es capturar los datos de pago de los clientes incautos, para realizar actividades de blanqueo posteriores o para efectuar cargos inmediatos contra las tarjetas proporcionadas por los usuarios estafados (las más habituales)

¿Es legal vender falsificaciones e imitaciones?

Si echamos mano a los artículos 270-277 del Código Penal, encontraremos dos secciones dentro del Capítulo XI De los delitos relativos a la propiedad intelectual e industrial, al mercado y a los consumidores:

* Sección 1. De los delitos relativos a la propiedad intelectual (Arts. 270 al 272)
* Sección 2. De los delitos relativos a la propiedad industrial (Arts. 273 al 277)

Artículo 274.

Será castigado con la pena de seis meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses el que, con fines industriales o comerciales, sin consentimiento del titular de un derecho de propiedad industrial registrado conforme a la legislación de marcas y con conocimiento del registro, reproduzca, imite, modifique o de cualquier otro modo utilice un signo distintivo idéntico o confundible con aquel, para distinguir los mismos o similares productos, servicios, actividades o establecimientos para los que el derecho de propiedad industrial se encuentre registrado. Igualmente, incurrirán en la misma pena los que importen intencionadamente estos productos sin dicho consentimiento, tanto si éstos tienen un origen lícito como ilícito en su país de procedencia; no obstante, la importación de los referidos productos de un Estado perteneciente a la Unión Europea no será punible cuando aquéllos se hayan adquirido directamente del titular de los derechos de dicho Estado, o con su consentimiento.

¿Qué dimensiones tiene el fraude de réplicas?

Este tipo de amenazas suele pasar usualmente desapercibida, ya que los medios suelen hablar sólo de lo que les conviene o de lo que está de moda. La compraventa de falsificaciones está, por desgracia, muy arraigada no sólo en España, sino en todo el planeta, y supone montantes muy elevados de negocio ilegal. La apertura de nuevos canales de estafa, como la Web, supone un peligro consolidado para los consumidores que está ahí y que cada día se especializa más y más.

En términos absolutos, se estima que uno de cada seis consumidores compra falsificaciones de marcas de forma voluntaria. El negocio ilegal de venta de falsificaciones en España, en términos absolutos (Web y compra física) supone el 0,19% del importe mundial, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) valora en 150.000 millones de euros. Madrid y Valencia son los principales centros de este comercio paralelo al legal, en función del número de intervenciones efectuadas por la Guardia Civil.

Ebn términos globales (falsificaciones no sólo vendidas por la Web, sino físicamente), y según un informe difundido por Andema y el Consejo de Cámaras de Comercio estima que los españoles gastan más de 285 millones de euros al año en adquirir copias de marcas.

¿Y desde el punto de vista del que compra?

Podríamos hablar nuevamente de receptación, si la compra de elementos protegidos por propiedad está orientada al ánimo de lucro y si existe conocimiento de la comisión de un delito contra el patrimonio o el orden socioeconómico, si bien la mayoría de las operaciones las realizan usuarios que no pretenden el lucro, lo que no es, y corríjanme los letrados que lean esto, constitutivo de delito.

El consejo es el de siempre: huír de este tipo de tiendas online, y comprar las marcas en los distribuidores autorizados. Rechaza siempre estas ofertas, ya que no conducen nunca a nada bueno. Y no hagas caso al correo que no solicitas, y que te ofrece ofertas irrechazables, ya que en un 99,99% de los casos, acabarás siendo estafado.

Un saludo,